"¿Quién soy ahora?", se preguntó Taro.
Dicho esto, el anciano desapareció en el aire, dejando a Taro con más preguntas que respuestas.
Se preguntó si estaba listo para este nuevo capítulo de su vida.
"¿Qué me ha pasado?", gritó Taro, asustado.
"¿Qué es esto?", preguntó Taro, confundido.
Mientras caminaba por la ciudad, Taro se dio cuenta de que todo parecía diferente. La gente parecía más pequeña, los edificios más bajos y el mundo más grande.
Una noche, mientras se miraba en el espejo, Taro se horrorizó al ver que había cambiado drásticamente. Su cabello era más largo y oscuro, su rostro era más anguloso y sus ojos parecían más viejos.